Ahora que viene el frío, no está de mal recordar épocas más cálidas, sobretodo las cosas buenas como el poder organizar un buen botellón en la playa sin quedarte más congelado que el hielo de tu cubata.
Y es que pueden ilegalizar lo que quieran, que jamás habrá ley que pueda acabar con el botellón y con los calvos!














