Con esta entrada acaban las aventuras de una planta y unos culos que os hemos venido relatando. Después de un rato corriendo para alcanzar las barras sin que nos pillasen los toros embolados, nos enteramos de que también habían conciertos en las fiestas, así que para alla nos fuimos.

La planta no podía faltar en el concierto!

Lo malo de beber mucho alcohol para un culo, que a veces acaba sentandose donde no debe.

Final de la fiesta en uno de los pubs de Enguera.













