Nos metimos en los conciertos, y la primera parada fue Hot Chip. Buena, musiquilla que nos hizo saltar y que se hicieran calvos un poco raros.
Después desbandada general del concierto y rápido al siguiente (en la otra punta del FIB). La rubia de bote de Goldfrapp. Por el camino acompañamos a una chicas guiris.
Ya en el concierto, un calvo se embarga de la emoción de la música y se sube a los hombros de un compañero. El momento quedo reflejado en estas grandísimas fotos.
Y aún queda mucha música y muchas de nuestras fotos clásicas en el mismo Viernes, pero previniendo de que nadie coja una sobredósis de culos, lo dejaremos para una siguiente entrada. No os la perdáis.
Continuará…




