Pues si, este calvo se bebió dos cubatas de más y se puso a intentar meterse el consolador, no hay más…

A ver si entra...

Niños, no intenteis esto en casa.
Pues si, este calvo se bebió dos cubatas de más y se puso a intentar meterse el consolador, no hay más…

A ver si entra...

Niños, no intenteis esto en casa.

Así quedaba nuestro chabolo después de una noche de botellón
Los calvos no paramos, después de festivales varios como el FIB y el Creamfields, hemos vuelto a nuestra tierra natal para disfrutar de las fiestas del pueblo, que no sabemos muy bien por que motivo se hacen, pero son escusa para dos cosas: para beber como cosacos (no necesitamos mucha escusa para esto) y para poder vestirte de mujer sin que nadie te tache de raro. Durante estos días os iremos ofreciendo un resumen de lo que fueron las fiestas, pero para ir abriendo boca una foto que nos hicimos el primer dia en nuestro chabolo donde se organizaban las mejores cenas y botellones.

Ya comienzan las fiestas!
La noche continuaba y los calvos ya ibamos mareados de aquí para allá para no perdernos ninguna actuación: Tiga, Tiësto, y las estrellas del festival: 2 Many DJ’s!

Al final me voy a quedar con el culo torcido
Después de la fiesta de 2 Many DJ’s ya no nos quedaban ni fuerzas ni dinero para birras asi que nos fuimos a por el resto del botellón que teniamos en el coche, las afueras del festival también tenian su ambientillo.

A por el botellón!
Incluso la gente aprovechaba para montar puestos ambulantes de comida y así sacarse unos dinerillos y fardar de ortografía.

Amijo, pome una amburguesa!
Y después del ultimo copazo ya fuimos a ver la última sesión de otro mítico, Mauro Picotto.

Lo que quedaba de nosotros viendo a Mauro Picotto.
Ya no quedaban fuerzas para más así que ya nos dirigimos hacia el coche a por nuestro merecido descanso, no sin antes hacer una paradilla para hacer una de nuestras fotos marca de la casa en los festivales de música.

Somos como Freddy Kruger, si te duermes eres víctima!
Nos dimos una siesta en el coche y cuando hubo bastante luz para conducir, con pikachu nos volvimos para nuestra tierra natal.

Hasta el año que viene, Pikachu came for!
El verano es época de festivales, así que hemos aprovechado estos días para dirigirnos a las tierras desérticas de Almería al festival de música electrónica Creamfields! Llegamos en plena tarde a los alrededores del festival, una zona sin ley donde la gente igual dejaba el coche, que plantaba la tienda de campaña o o ponía la toalla para ir a la playa.

Ya tenemos el culo aparcado!
Una vez visto el percal tocaba refrescarse antes de que empezara todo, y la verdad es que vino bien tener la playa a unos 10 pasos.

Esto si que es un lujo, fiesta y playa.
Continuamos la tarde con el botellón. Gracias a la astucia de uno de los nuestros encargado de traer los vasos, no teníamos con que mezclar la bebida, y ahí es donde volvimos a dar gracias al mar que nos proveyó de unos vasos de cubalitro! Entre cubata y cubata, a la puesta de sol, oimos la llamada para ir al festival.

El sol cae y comienza la fiesta.
Nos dirigimos tan rápido como pudimos a la entrada, donde un camara de alguna cadena del TDT estaba grabando a los asistentes del festival.

Jefe, captura bien estas rajas!
Ahora si que estaba todo decidido, nos ibamos para dentro del Creamfields! Pero nuestras andanzas por en medio de la fiesta os las enseñaremos en la próxima entrega.
Continuará…
A continuación algunas fotos de calvos haciendo una de las cosas que más les gusta, a parte de viajar, claro está.

Tres calvos indecisos, no saben que beber.

Había que remojar la pizza con algo!

Este calvo empieza a abrirse el ojaldre no se sabe si para ver mejor o para beber mejor!
Ahora que viene el frío, no está de mal recordar épocas más cálidas, sobretodo las cosas buenas como el poder organizar un buen botellón en la playa sin quedarte más congelado que el hielo de tu cubata.
Y es que pueden ilegalizar lo que quieran, que jamás habrá ley que pueda acabar con el botellón y con los calvos!