Despedida de Egipto

14 07 2008

Todo lo bueno se acaba, y este fué nuestro último dia en Egipto. Nos regalaron un collar de flores, y aquí estamos los dos calvos posando con nuestros collares, todo emocionados, porque no es normal que nadie nos regale nada. La vida del calvo es muy dura.

Calvos con florecillas

No es normal ver a un calvo con un collar de flores, pero un regalo es un regalo.

Bueno, llega la hora de volver a casa, asi que toca coger el autobus, luego la cinta del aeropuerto, la aduana, el avión, el tren, el bus otra vez, etc. y por fin de vuelta a la puta rutina.

Calvo en el bus

Este calvo cambio tantas veces de transporte que volvió mareado del viaje.





Calvos vs Pirámides

12 07 2008

Proseguimos nuesto viaje por Egipto y llegamos a uno de los monumentos más famosos del mundo, una de las Maravillas del Mundo Antiguo. Por fin juntas, dos de las más absurdas creaciones del hombre: Las Pirámides de Giza, Egipto y los Calvos de Valencia, España. Aprecien la grandeza de nuestros culazos junto a la Gran Pirámide de Keops.

Calvos en la pirámide de Keops

Si que se aburrían estos egipcios!

Después estubimos en el mirador desde el cual se pueden ver las 3 pirámides y como hacen los millones de turistas que van a Egipto, aprovechamos para echar una foto del paisaje.

Calvos en el mirador de las pirámides

La mujer de la derecha compara el tamaño de nuestros culos con el de las pirámides.

Y eso fué lo que dio de si nuestra visita a las pirámides, nuestro viaje por Egipto ya estaba terminando aquí, en la próxima entrada nuestra despedida del país de las pirámides.





De crucero por el Nilo

10 07 2008

Los Calvos emprendemos otro de nuestros viajes, esta vez nos vamos hasta las tierras de Egipto. Aquí estamos en nuestro camerino del barco después de una noche de fiesta en el barco que nos llevaba por el Nilo.


La noche estuvo animada, y uno de los calvos participó en el juego de la patata, quedando ganador, como no podía ser de otra forma. Y es que ver a un calvo con una patata colgando, es una impresión de la que pocos se pueden recuperar fácilmente. Aquí estamos posando con el trofeo que es la prueba de nuestra victoria.